El PRP facial usa tu propia sangre para concentrar plaquetas y liberar factores de crecimiento que activan fibroblastos, colágeno y elastina. Para rejuvenecimiento global de piel, el PRP inyectado suele rendir mejor que aplicarlo tras microneedling porque deposita el plasma dentro de la dermis. La clave está en: técnica, concentración, esterilidad y tu preparación (sueño, hidratación, nada de alcohol ni antiinflamatorios si tu médico lo aprueba). Tres sesiones cada 4–6 semanas + mantenimiento cada 6–12 meses.
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Qué es el PRP y cómo funciona
El PRP (plasma rico en plaquetas) se obtiene al centrifugar una pequeña muestra de tu sangre para concentrar plaquetas. Esas plaquetas liberan factores de crecimiento (como PDGF, TGF-β, VEGF, EGF, IGF) que activan los fibroblastos y estimulan la síntesis de colágeno y elastina, mejoran la microcirculación y favorecen una matriz extracelular más organizada. Traducido: textura más fina, más elasticidad y luz en la piel, con un aspecto natural.
Inyectado vs microneedling: cuál elegir y cuándo combinarlos

- PRP inyectado (intradérmico/mesoterapia): deposita el plasma en dermis, donde viven los fibroblastos. Permite dosificar por zonas (ojeras, patas de gallo, mejillas) y lograr respuestas más consistentes para calidad global de piel.
- PRP tras microneedling (tópico): los microcanales ayudan a difundir parte del plasma; puede ser interesante en poro y cicatrices. La evidencia es mixta: a veces suma, a veces no.
Mi recomendación práctica: si tu objetivo principal es rejuvenecimiento natural (textura, elasticidad, “glow”), empieza por inyectado. Añade microneedling médico como booster si además quieres trabajar poro o cicatriz fina.
Resultados del PRP facial
- Corto plazo (2–3 semanas): más luminosidad y piel con aspecto “jugoso”.
- Medio plazo (tras 3 sesiones): mejora de textura, turgor y elasticidad; suavizado de líneas finas.
- Zonas agradecidas: mejillas, periocular y óvalo con flacidez leve.
- Variables: edad, hábitos (sueño, sol, tabaco), técnica, concentración y constancia.
Frecuencia y calendario recomendado
- Inducción: 3 sesiones separadas cada 4–6 semanas.
- Mantenimiento: cada 6–12 meses, según respuesta, edad y estilo de vida.
- Combinaciones inteligentes: microneedling médico en sesiones alternas si hay poro/cicatriz; láser suave o hidratación con hialurónico no reticulado según caso (siempre en manos médicas).
Cómo elegir una buena clínica
- Profesional cualificado: que te trate un médico con experiencia en inyectables y valoración previa.
- Kit y concentración: pregunta la marca del kit y el objetivo de concentración plaquetaria (un PRP “terapéutico” rinde mejor que uno pobre en plaquetas).
- Técnica exacta: ¿inyectado intradérmico punto a punto? ¿se combina con microneedling? ¿en qué zonas y con qué agujas?
- Esterilidad y trazabilidad: material desechable, cadena de esterilidad, consentimiento informado y registro.
- Plan claro: pauta de 3 sesiones, mantenimiento y cuidados post por escrito.
Cómo optimizar la “calidad” de tu plasma 7 días antes
Tu sangre es el activo. Llega con un plasma “en forma” para que realmente valga la pena hacer PRP (y no tires el dinero):
- Nada de alcohol y evita el tabaco (o al mínimo).
- Evita AINEs y aspirina si tu médico lo aprueba (pueden alterar la función plaquetaria).
- Sueño 7–8 h diarias.
- Hidratación constante (agua + electrolitos suaves si entrenas o usas sauna).
- Proteína suficiente en cada comida + vitamina C (colágeno endógeno = aminoácidos + cofactores).
- Omega-3 y dieta rica en verduras.
- Baja el estrés (paseos, respiración nasal, luz solar suave).
- 48 h antes: evita entrenos muy intensos, come ligero y llega bien hidratada.
Cuidados posteriores al PRP
Durante 48–72 horas: piel más reactiva.
- Rutina minimalista: limpiador suave + hidratante barrera + fotoprotección.
- SPF 50+ amplio espectro todos los días, también con nubes o en interiores (UVA atraviesa el cristal).
- Mejor filtros minerales (óxido de zinc/dióxido de titanio) para irritar menos.
- Reaplica cada 2–3 horas si estás al sol. Complementa con sombrero, gafas y sombra.
- Evita retinoides, ácidos, exfoliantes y calor intenso (sauna/sol) unos días.
Efectos secundarios y contraindicaciones
- Frecuentes y leves: enrojecimiento, edema, sensibilidad, pequeños hematomas 1–3 días.
- Poco frecuentes: infección, brote de herpes (profilaxis si tienes antecedentes), inflamación localizada.
- Evitar/consultar: embarazo, lactancia, trastornos de coagulación, infecciones activas, tratamientos anticoagulantes sin supervisión.
- Importante: realiza el PRP solo en centros médicos con esterilidad estricta.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo veo resultados?
Suele notarse luz y textura entre la semana 2–3; la elasticidad mejora tras completar 3 sesiones.
¿Duele?
Molestia tolerable con anestesia tópica. Puede haber sensación de “piel caliente” unas horas.
¿Puedo hacerlo si tengo melasma?
Consulta con tu dermatóloga. El cuidado posprocedimiento y la fotoprotección son críticos para evitar brotes de pigmentación.
¿Se puede combinar con toxina o relleno?
Sí, pero se planifica. El PRP mejora calidad de piel; la toxina trata movimiento muscular; el relleno aporta volumen. El orden y los intervalos los define tu médico








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